Hoy los jóvenes no están contra la Iglesia, sencillamente no la conocen, no saben nada sobre ella. Así lo manifestó el sacerdote francés Éric Jacquinet, nuevo responsable de la sección "Jóvenes" del Consejo Pontificio para los Laicos, que será una de las personas clave en la organización de la próxima Jornada Mundial de la Juventud de Madrid.
Jacquinet explica, en una entrevista al diario vaticano L'Osservatore Romano publicada en la edición de hoy, que este alejamiento de los jóvenes se debe a la "incapacidad de la familia para transmitir la fe".
El sacerdote pertenece a la comunidad del Emmanuel, y ha desarrollado una intensa pastoral con jóvenes alejados en la archidiócesis de Lyon. "En la parroquia de Vénissieux, el 65% de los jóvenes era hijo de padres separados, y los cristianos una minoría en medio de los inmigrantes. Tuvimos que evangelizar puerta a puerta", explicó.
Entre los jóvenes actualmente "existe más que una necesidad de espiritualidad, un deseo afectivo fuerte, el cual genera una cierta confusión con la experiencia espiritual. Pero esto no basta para construir personas adultas en la fe", explicó.
Jacquinet finalmente explicó que es necesario potenciar la pastoral juvenil en todo el mundo. "Se necesitan lugares de reflexión para una generación cada vez más frágil... El problema está en la raíz, en ese vacío que los jóvenes necesitan llenar y que para colmarlo debemos dar respuestas concretas".
Fuente: Zenit.org |